domingo, 30 de octubre de 2016

The Rising Doors (Tributo a The Doors)

El pasado 28 de Octubre se repetía lo que en 21 de Enero, daban en el Wah-Wah pero en Peter Rock Club el mayor tributo a Jim Morrison que hayan podido ver los ojos nunca. Si bien ya habían actuado por primera vez en Valencia en la noche de reyes, éste tributo no dejó indiferente y más de uno repetiría. Entre ellos el teclista -que dio la nota- tenía cierto aire a Ray Manzarek por sus gafas, mentón y peluca, y -por supuesto- el cantante al inigualable rey lagarto quien se meneaba en el escenario igual, utilizando no solo un mismo tono o timbre de voz sino un espectáculo digno de cualquier inmortal que estuviera allí presente. No falta añadir que los músicos estuvieron excepcionales, mostrando complicidad el batería con sus miradas, y qué cabe decir de los solos salvo que fueron idénticos a los álbumes, haciendo entender la calidad y nivel musical que hay en la localidad, como se dice por aquí, de categoría. Equiparable al musical The king of the Pop o comparable al tributo de Nirvana cordovés The Buzz Lovers pero con un repertorio, si bien no más extenso, más acertado.
Ejecución de sobremanera. Repertorio increíble que acaba con The End, quien un servidor recuerda mejor como el nombre de una canción del Abbey Road donde Ringo toca su primer y único solo.
El tributo de The Doors culmina con una actuación brillante y estelar que parecía por los juegos de luces en azul y rojo en 3D que hasta se podía tocar, para las cámaras. Hubieron grabaciones e imágenes, pero sin duda para quien estuviera allí coreando himnos y gritando al compás de los sorbos de Whiskey o Ron del cantante entre canción y canción, ya que no se permitía el lujo de enfriarse ni de parar de bailar y animar hasta un bajista parecido por su bigote y estilo setentero a Frank Zappa, o, según entendidos, al de Black Sabbath, terminó el concierto tras un amago de parar en el típico descanso para ser aplaudidos y animados a seguir tocando aunque terminase muerto en el suelo como Jim, o eso dirán las malas lenguas.





¿La única conclusión? Que un buen nombre para un tributo a The Doors, podría ser The Treers.

lunes, 3 de octubre de 2016

El problema de la música española

Se emperran (empeñan) en hacer letras cortas, y acaban haciendo unas métricas libres y unas fumadas (sin entrar ya en los acentos o en los gustos de voz) por intentar asemejarse a la música en inglés, que hace que salgan canciones malas.